viernes, 16 de agosto de 2019

Criocirugía, indicaciones

¿Qué es la crioterapia? Home ¿Qué es la crioterapia? La crioterapia es la aplicación de frío sobre el cuerpo con fines terapéuticos. Siempre han existido terapias con frío. Conocemos sus beneficios para nuestro cuerpo. Todos nos ponemos hielo cuando nos damos un golpe o tenemos alguna inflamación, por ejemplo. Lo que hace la crioterapia moderna es potenciar esos efectos. Ahora podemos alcanzar temperaturas mucho más bajas de forma totalmente segura y de esta forma conseguimos beneficios mayores en menos tiempo. Una sesión de crioterapia de cuerpo entero dura en torno a tres minutos. La temperatura oscila entre -110 ºC y -196 ºC, pero los mecanismos de regulación de nuestro organismo impiden que la temperatura corporal baje de 36.5 ºC en tan poco tiempo. Mientras tanto, se ponen en marcha una serie de reacciones con efectos muy beneficiosos. Crioterapia y su historia La crioterapia, de cuerpo entero, como la conocemos hoy fue desarrollada a finales de los años 70 en Japón por el Doctor Toshima Yamauchi. Este médico japonés encontró un método para enfriar rápidamente la superficie corporal mediante nitrógeno en estado gaseoso. Evitando al mismo tiempo enfriar los tejidos subyacentes. Dr. Yamauchi la usó con fines terapéuticos para tratar pacientes con artritis reumatoide. Los antiguos egipcios ya usaban terapias a base de frío como tratamiento de salud y bienestar. Su eficacia ha quedado demostrada con el paso del tiempo. El descenso de las temperaturas a nivel de la superficie de la piel conlleva la liberación de endorfinas, que producen sensación de bienestar y alivio del dolor. Las investigaciones realizadas en las últimas dos décadas, sobre todo en Europa y concretamente en Alemania (Dr. Fricke) y Polonia (Dr. Zagrobelny), han confirmado la eficacia terapéutica de la crioterapia en multitud de áreas clínicas. Los mayores focos de investigación han sido el tratamiento del dolor y los trastornos musculoesqueléticos. En España, TIME (Tecnología e Innovación Médico-Estética) ha desarrollado Cryosense. La cabina de crioterapia más avanzada del mercado. Creando el sistema TCT (Thermal Contrast Technology) de contraste térmico. Combinando frío y calor para aumentar así los beneficios de la crioterapia. El descenso de la temperatura en la capa exterior de la piel, conlleva una liberación de endorfinas, que reducen significativamente las inflamaciones y la sensibilidad al dolor ¿En qué consiste la crioterapia? La crioterapia consiste en la exposición de la superficie corporal a temperaturas muy bajas (entre -110 ºC y -196 ºC). En un corto período de tiempo (de 2 a 4 minutos). Esto es posible gracias al uso del nitrógeno líquido evaporado, en un entorno controlado y siempre bajo supervisión médica. Se emplean condiciones extremas de frío para inducir una respuesta corporal. una respuesta a tres niveles: circulatorio, muscular y neuroendocrino. La exagerada reducción de la temperatura a nivel de la superficie de la piel estimula los termoreceptores (sensores que reaccionan ante estímulos de frío). Y, estos emiten señales al cerebro para que genere una respuesta como mecanismo de defensa ante la inminente situación de hipotermia. Crioterapia con Cryosense ¿Qué efecto tiene la crioterapia sobre el organismo? La aplicación de frío en la crioterapia de involucra toda la médula espinal, por lo que se consiguen efectos a nivel sistémico en todo el organismo. Por contra, la crioterapia localizada se limita a unos pocos segmentos de la médula, por lo que sus efectos se limitan a la zona de aplicacion. Los principales efectos de la crioterapia Efecto analgésico: la crioterapia ha demostrado ser muy efectiva en el tratamiento del dolor, tanto agudo como crónico. Por ejemplo, en el caso de los pacientes con fibromialgia. El frío extremo de la crioterapia de cuerpo entero disminuye la velocidad de conducción nerviosa e inhibe las fibras nociceptivas, lo que ayuda a reducir la sensación de dolor. Efecto antiinflamatorio: La crioterapia influye en el proceso inflamatorio de forma similar a la que se explica en la reducción del dolor. La aplicación del frío extremo sobre la piel provoca una reducción de hiperperfusión dependiente de la inflamación a través de vasoconstricción. También, la desensibilización de nociceptores, una reducción del tono muscular y una reducción de la liberación neurogénica de mediadores de la inflamación. Activación metabólica: el frío intenso generado en el interior de la cabina promueve en el organismo una serie de reacciones para compensar el descenso de temperatura a nivel de la superficie externa de la piel. Activa el metabolismo y la movilización de grasas acumuladas. Se pueden quemar entre 200 y 800 kilocalorías por sesión. Perdida no solamente durante los tres minutos de la aplicación del frío sino durante las siguientes seis horas posteriores. Relajación: la crioterapia favorece la liberación de endorfinas y la serotonina. Además, de otras sustancias naturales que producen una sensación de bienestar y ayudan a combatir el estrés. El efecto shock que produce el estímulo de frío extremo genera los siguientes efectos: Se produce vasoconstricción, seguida de vasodilatación. Ante el frío extremo, el cerebro manda una señal para transportar la sangre hacia los órganos vitales. Allí, la sangre se enriquece con oxígeno y otros nutrientes y se depuran las toxinas. Al salir de la criosauna, se produce la vasodilatación: la sangre vuelve enriquecida a los sistemas periféricos del cuerpo. Se liberan sustancias como las endorfinas, que producen sensación de bienestar. A través de mecanismos neurorreflejos se obtienen resultados positivos a nivel de la percepción del dolor y de los procesos inflamatorios. Beneficios de la crioterapia comprobados por la medicina Existe una serie de reacciones con efectos muy beneficiosos de este tratamiento: Reduce la inflamación: la inflamación es una respuesta defensiva del organismo, que envía sustancias a través de la sangre a una zona concreta del cuerpo para protegerla. El frío provoca una vasoconstricción, es decir, contrae los vasos sanguíneos. De esta forma, el cuerpo puede enviar menos sangre a esa zona y podemos mantener la inflamación controlada. Esto es especialmente beneficioso después de grandes esfuerzos físicos. Alivio del dolor. El frío también disminuye la velocidad de conducción de los nervios que envían la señal de dolor al cerebro. La señal llega más tarde y con menos intensidad, por lo que aumenta el umbral de dolor. Activación del metabolismo. Para compensar el descenso brusco de temperatura, el cuerpo moviliza la grasa acumulada. Dependiendo de la persona, se pueden quemar entre 200 y 800 calorías en una sesión de crioterapia, no sólo durante los tres minutos en que se aplica el frío sino durante las horas que se prolonga el efecto. Gracias a estos efectos, la crioterapia tiene importantes aplicaciones en los sectores de belleza, deporte y salud. Además, favorece la liberación de endorfinas y serotonina, por lo que también contribuye al bienestar del paciente. ¿Qué aplicaciones tiene la crioterapia? Deporte, Salud, Estética, Bienestar DEPORTE. Potencia el rendimiento físico. Favorece la recuperación muscular tras grandes esfuerzos. Facilita la recuperación de lesiones. Y, promueve el equilibrio mental del deportista. Ver mas ESTÉTICA. Favorece la quema de calorías. La reducción de la celulitis. Ayuda a controlar el sobrepeso. Rejuvenece y mejora la calidad de la piel. Combate diversos trastornos. Oxigena las células y elimina toxinas. Ver mas SALUD. Ayuda a aliviar el dolor. Dolor tanto a nivel crónico como dolor agudo. Favorece una mejora funcional de las articulaciones. Y, tiene efecto antiinflamatorio en el cuerpo humano. Ver mas BIENESTAR. Favorece la liberación de endorfinas y de la serotonina. Ambas son sustancias naturales que crean una sensación de bienestar. Aumenta el nivel de energía. Y, reduce el estrés. Ver mas ¿Crioterapia como actúa en el dolor crónico? ¿Cuánto dura? Como hemos explicado, el frío tiene un poderoso efecto analgésico y la crioterapia, a diferencia de la aplicación de frío localizado, involucra a toda la médula espinal por lo que el efecto es mucho más amplio. Una estancia de tres minutos en la cabina de frío puede inhibir y resolver el dolor crónico durante varias horas. Después de varias sesiones, el efecto se potencia y el alivio del dolor produce una liberación para varias semanas. Las fibras nerviosas encargadas de enviar al cerebro el impulso del frío son más rápidas que las responsables de transmitir las señales de dolor. Cuando se excitan esas dos vías nerviosas se produce una competencia entre ambas. Las más rápidas inhiben la acción de las más lentas. De esta manera, el cuerpo identifica como más urgentes los impulsos provocados por el frío extremo e inhibe las señales de dolor. Se desensibilizan o incluso se desactivan los nociceptores, reduciendo la capacidad de detectar estímulos de dolor. ¿Cómo se produce el efecto antiinflamatorio con la Crioterapia? La crioterapia modifica las funciones de defensa sistémica reguladas a nivel central. Entre las que se incluyen estos procesos inflamatorios localizados. La inflamación es un proceso fisiológico de curación del propio cuerpo, esencial y necesario para la protección de los tejidos sanos y reparación de los tejidos lesionados. Como consecuencia de su aplicación se producen: Efectos vasomotores. Al aplicar frío sobre la superficie corporal se produce una vasoconstricción cutánea. La reducción del flujo sanguíneo que también ha sido observado a nivel articular. Esta fase es seguida de una vasodilatación de los vasos profundos (fenómeno de Lewis). Lo cual favorece el drenaje linfático. Los Efectos metabólicos. Se observa una disminución del consumo de oxígeno y un descenso del metabolismo en el área afectada. Esto provoca una disminución en la secreción de los mediadores de la inflamación y también del dolor. Efectos sensitivo-motores. El frío eleva el umbral doloroso de los nociceptores y disminuye la velocidad de conducción nerviosa. Los Efectos neuromusculares. El frío provoca una disminución de la espasticidad. Se produce por dos mecanismos. Por un lado, por la disminución de la hiperactividad gamma. Y, por otro, por el descenso de las descargas aferentes del huso neuromuscular. Este proceso da lugar a una disminución del tono muscular, que rompe el ciclo espasmo-contractura-dolor. ¿Cómo actúa la crioterapia a nivel metabólico? Se ha demostrado la eficacia en el tratamiento de la celulitis, flacidez y acumulación de grasa. El frío intenso, generado en el interior de la cabina de crioterapia, promueve en el organismo una serie de reacciones con el fin de compensar el descenso de temperatura a nivel de la superficie externa de la piel. Produce una activación del metabolismo y la movilización de grasas acumuladas. Se pueden quemar entre 200 y 800 kilocalorías en una sesión. ¿Qué sustancias se liberan con la crioterapia y qué efectos producen en el organismo? Las principales sustancias que libera el organismo tras la crioterapia son las endorfinas y la serotonina. Las endorfinas son neuropéptidos que se liberan a través de la médula espinal y del torrente sanguíneo. Promueven la calma. Crean un estado de bienestar. Mejoran el humor. Reducen el dolor. Retrasan el proceso de envejecimiento. Potencian las funciones del sistema inmunitario. Además, de contrarrestan los niveles elevados de adrenalina asociados a la ansiedad. La serotonina es un neurotransmisor que se encuentra en diversas regiones del sistema nervioso central, relacionada con el estado de ánimo. Interviene en la regulación del apetito. Influye en el deseo sexual. La actividad motora. Favorecen el sueño y la vigilia. Ayudan en las funciones perceptivas y cognitivas, entre otras. ¿Tiene contraindicaciones la crioterapia? Como pauta general, no se recomienda su uso en personas con problemas cardiacos. Si la sesión se quiere realizar después de una de las comidas, deberá esperarse unas 2 horas hasta que haya finalizado la digestión. No deben someterse a crioterapia, o deben consultar previamente con su médico, personas que se encuentren en alguna de las siguientes situaciones: estado general grave. Descompensación de enfermedades cardiovasculares crónicas. Infarto agudo de miocardio. Insuficiencia cardiaca en etapa II. Ritmo cardiaco de pronóstico desfavorable. Hipertensión arterial ( ≥ 180/100 mm Hg). Derrame cerebral. Enfermedades vasculares: Síndrome de Raynaud, vasculitis sistémicas, Crioglobulinemia, agammaglobulinemia, criofibrinogenemia. Fiebre con más de 37,5°C. Tuberculosis. Tumores malignos. Diátesis hemorrágica, Anemia severa. Hipertiroidismo. Neurosis histérica. Intolerancia al frío. Urticaria fría. Embarazo. Menores de 15 años. ¿Que precauciones deben tomarse? Despojarse de objetos metálicos (pendientes, anillos, piercing, etc) Ponerse los protectores que se le suministran para proteger sus pies Entrar en la cabina en ropa interior. Sujetador y braguita si es mujer; y slip si es hombre (recomendable de algodón), y calcetines Asegurarse de que la piel está perfectamente seca No utilizar ninguna crema antes de la sesión. Se deben eliminar los restos de cremas corporales que puedan quedar en la piel, si se han utilizado previamente. En caso de llevar piercings que no se puedan quitar, deberán cubrirse con esparadrapo La cabeza deberá encontrarse por encima del extremo superior de la cabina antes de iniciar la sesión. Para lo que se ajustará la altura de la base de la cabina Se ha de colocar el collarín de seguridad y ajustarlo al cuello para evitar la salida de vapores hacia las vías respiratorias durante la sesión Durante la sesión Cuando el equipo se pone en marcha deberá realizar giros o rotaciones de 360°, lentamente, tanto hacia la izquierda como hacia la derecha. Se ha de comunicar al personal que dirige la sesión cualquier incomodidad o molestia que se pueda percibir. Recordamos que el usuario puede salir de la cabina en cualquier momento, pues la puerta se abre con una leve presión. Sin embargo, la apertura de la puerta supondrá la finalización de la sesión. Si tienes más preguntas escribe a nuestro Equipo Médico Cryosense rellenando el formulario. Después de la sesión En caso de detectar algún efecto no deseado, deberá comunicarlo al personal que le ha atendido para recibir las explicaciones y el seguimiento correspondiente. ¿Quién utiliza la crioterapia? La crioterapia está cada vez más extendida en el deporte de alta competición. En Estados Unidos hace años que este tratamiento está plenamente implantado entre los clubes y deportistas para cuidar su preparación y recuperación. En el resto del mundo, el crecimiento está siendo muy notable.

viernes, 26 de abril de 2013

Uña encarnada

Uñas encarnadas de los pies y manos Definición: La uña encarnada es la consecuencia de un fragmento de uña que penetra en la carne y provoca inflamación y dolor. Existen 2 tipos: la encarnación lateral mas habitual y la anterior que se produce cuando la uña se encarna hacia adelante. Cuales son las causas? ._ Malformaciones de las uñas determinadas por la herencia. ._ Calzado demasiado estrecho ._ Defectos en la pedicura o manicura al cortar mal los bordes laterales. ._ Algunos tratamientos antipsoriásicos o antiretrovirales (IP). ._ La artrosis ._ Crecimientos de carne que ocurren debajo de la uña. ._ Uña encarnada distal: se observa en los niños prematuros y presenta un aspecto diferente Síntomas: ._ Dolor a la palpación lateral o durante la marcha. ._ Si la encarnación es anterior imposibilidad de cortar la uña. ._ Dolor, enrojecimiento y engrosamiento de la carne lateral (inflamación). Muchas veces se acompaña de la aparición de un pequeño absceso provocado por la sobre infección estreptocócica. ._ Si la infección progresa al cronificarse puede aparecer un Granuloma pyogénico (carne roja alrededor) ._ En el niño suele desarrollarse durante el gateo o el inicio de la deambulación El diagnostico debe correr a cargo de un médico o Podiatra. El tratamiento: Lo mas importante es tomar una actitud preventiva evitando cortar los bordes laterales de la uña, utilizar antisépticos tópicos si aparece inflamación y utilizar calzado amplio. El tratamiento curativo se basa en la terapia antibiótica y antiséptica. Algunas pedicuras utilizan medios para desencarnar la uña temporalmente hasta que disminuya la inflamación y en segundo tiempo cortar la uña como es debido. El tratamiento quirúrgico solo esta indicado si existen recidivas frecuentes o graves infecciones asociadas o dolor que no cede tras un tratamiento convencional. Existen varias técnicas: Intervención clásica: Tras anestesia local el médico despega la uña de la carne en su porción lateral y corta la porción de la uña y la raíz que provoca la encarnación. Necesarios puntos de sutura y unos días de descanso antes de incorporarse de nuevo a la vida activa. Fracaso de la técnica entre el 3 y 5%. Intervención con láser CO2 La diferencia con la anterior reside es que en este caso la raíz es destruida por foto coagulación. Son necesarios puntos de sutura. Tiempo de recuperación varios días. Intervención con fenol: La ablación de la raíz se hace con fenol. Ciertos autores defienden que esta técnica ofrece menos probabilidades de dejar cicatrices visibles y que el dolor tras la intervención es menor. Cuando tras la fenolización del margen ungueal causante de la lesión persiste la hipertrofia del repliegue periungueal, puede extirparse una cuña de la porción lateral del pulpejo digital. Fracaso de la técnica del 2 al 3 %. En conclusión el tratamiento preventivo es la mejor arma contra las uñas encarnadas permite incluso evitar en muchos casos la cirugía.

Lipomas

Lipoma Definición de lipoma Un lipoma es un crecimiento lento de masa grasa que con frecuencia encontramos en la piel y la capa muscular subyacente. En ocasiones la identificación de una masa tumoral como el lipoma es fácil de identificar debido a la capacidad del tumor para moverse por la acción del médico. Es decir un tumor, al no estar soldado a una estructura corporal puede desplazarse cuando se somete a la presión del dedo por ejemplo. La textura que presenta la masa tumoral es variable, y no muy agradable de palpar. Es posible que haya más de un lipoma. Los lipomas pueden ocurrir a cualquier edad, pero son más a menudo se detecta en la personas, tanto hombres como mujeres de mediana edad. Un lipoma no es un cáncer y es generalmente inofensivo. El tratamiento generalmente no es necesario, pero si el lipoma está presente en una zona molesta o conflictiva puede ser doloroso, o aumentar de tamaño durante su evolución, es posible que el paciente decida extirparlo. Tipos de lipoma Existen una gran cantidad de tipos de lipomas. Debido a que son masas tumorales de grasa que han aumentado de tamaño, los lipomas se pueden localizar en muchos lugares del cuerpo. Dentro de las localizaciones más frecuentes para los lipomas podemos encontrar: • Situada justo debajo de la piel: Generalmente, se presentan en el cuello, hombros, espalda, abdomen, brazos y muslos • Suave y pastosa al tacto: Ellos también se mueven fácilmente con la presión del dedo pequeño • Por lo general pequeños: Los lipomas son típicamente menos de 5 centímetros de diámetro, pero pueden aumentar de tamaño • A veces, doloroso: Los lipomas puede ser dolorosos si crecen y presionan sobre los nervios cercanos, o si contienen muchos vasos sanguíneos Un lipoma es raramente una condición médica grave. Pero si el paciente nota un bulto o hinchazón en cualquier parte de su cuerpo, lo más recomendable es acudir a un especialista médico y someterse a un chequeo completo para poder eliminar cualquier rastro de duda sobre la dolencia. Causas de lipoma Aunque se desconoce la causa exacta de los lipomas, se cree que una parte del trastorno puede tener un origen genético. Un paciente puede tener varios familiares cercanos con antecedentes de tumores grasos. Además, las lesiones menores pueden causar el desarrollo de lipomas, por lo que es importante controlar el cuerpo cuando el paciente experimenta una lesión. La causa exacta de los lipomas es desconocida. Los lipomas tienden a darse en familias, los factores genéticos probablemente para desempeñar un papel en su desarrollo. Algunos estudios han intentado determinar si el exceso de peso es una causa de lipomas. Sin embargo, estos estudios no han arrojado resultados concluyentes, y se necesita más investigación para determinar si el peso extrema juega un papel importante en lo que hace que se produzca un lipoma. Diagnóstico de lipoma Para diagnosticar un lipoma, el médico puede someter al paciente a una serie de pruebas para evitar los falsos positivos. Entre las pruebas más utilizadas destacamos: • Un examen físico • Un cuestionario con el historial clínico del paciente • Se toma una muestra de tejidos del paciente (biopsia) para el examen de laboratorio • Una ecografía o prueba de imagen, tales como una resonancia magnética o una tomografía computarizada, si el lipoma es grande, tiene características inusuales o parece ser más profunda que el tejido graso Hay una pequeña posibilidad de que un bulto se asemeje a un lipoma y puede ser en realidad una forma de cáncer llamado liposarcoma. Los liposarcomas o los tumores cancerosos en los tejidos grasos, crecen rápidamente, no se mueven bajo la piel y suelen ser dolorosas. Una biopsia, resonancia magnética o una tomografía computarizada son las pruebas destinadas a hacer una correcta diagnosis por parte del médico. Tratamiento de lipoma A pesar de que los lipomas son enfermedades poco comunes, por no ser cancerosos y no crecer de tamaño, no existen tratamientos médicos redactados que deban seguirse en un caso de lipoma. Sin embargo, si el lipoma está en una zona que le molesta, es doloroso o está creciendo, el médico podría acordar con el paciente que el lipoma sea operado y se suprima. Los tratamientos para el lipoma incluyen: • La extirpación quirúrgica: La mayoría de los lipomas son extirpados quirúrgicamente mediante el corte a cabo. Las recurrencias después de las eliminaciones son poco comunes • Las inyecciones de esteroides: Este tratamiento reduce el lipoma, pero por lo general no elimina completamente el tumor. Este tipo de tratamiento se realiza cuando el lipoma desarrolla dolor, sensibilidad y enrojecimiento • La liposucción: Este tratamiento utiliza una aguja y una jeringa grande para remover el tumor graso. Es difícil de remover el lipoma entero con esta técnica Otras razones comunes para la cirugía son aumento de tamaño, bultos poco atractivos, o la cercanía a algún nervio, lo que puede provocar aumento de la presión y dolor en la zona. El médico inyectará al paciente un anestésico local alrededor del lipoma, realizará una pequeña incisión en la piel, eliminará el crecimiento no canceroso, y suturará la incisión después de comprobar que finaliza el sangrado y la infección. En ocasiones, la hospitalización es necesaria para las complicaciones tales como un tumor grande situado cerca de un órgano interno.

martes, 19 de julio de 2011

Ponen en duda la efectividad de los análisis para detectar el cáncer de próstata (PSA)

SOCIEDAD › PONEN EN DUDA LA EFECTIVIDAD DE LOS ANALISIS PARA DETECTAR EL CANCER DE PROSTATA
Hacer o no un testeo, ésa es la cuestión

Tres investigaciones coinciden en que no hay una variación notable en la tasa de mortalidad en los pacientes que se sometieron al estudio y posterior tratamiento y entre quienes no lo hicieron. Entre los médicos hay posiciones enfrentadas.

Por Pedro Lipcovich

“El testeo habitual para diagnosticar cáncer de próstata no hace disminuir el riesgo de muerte por esa enfermedad”: tal es la conclusión de un estudio que duró 20 años, en Suecia. La investigación se anota en el debate sobre si estos estudios –el más habitual es el análisis de PSA en sangre– deben efectuarse o no. En Gran Bretaña o Estados Unidos, cada paciente debe ser advertido de su derecho a informarse y decidir, él, si hacerse o no el testeo. En la Argentina, en cambio, la discusión permaneció reservada a los médicos hasta que hoy Página/12 la da a conocer. Las razones para sostener que sí, que es mejor hacerse el análisis, son las que valen para el cáncer en general: el diagnóstico precoz permite un tratamiento temprano que evite la diseminación del tumor. Pero, en el cáncer de próstata, la mayoría de los tumores son “indolentes”, de evolución tan lenta que muchas veces no llegan a causar síntomas; los tratamientos suelen tener efectos colaterales como impotencia sexual e incontinencia de orina; los testeos mismos son poco confiables y suelen requerir ulteriores biopsias, agresivas y con riesgo de infecciones.

La investigación, publicada en el British Medical Journal, fue efectuada por un equipo dirigido por Gabriel Sandblom, del Instituto Karolinska de Estocolmo, Suecia, y consistió en un seguimiento, a lo largo de 20 años, de todos los hombres de entre 50 y 69 años de la localidad de Norrköping, Suecia. El estudio empezó en 1987; había entonces 9026 hombres en esa franja etaria. Aproximadamente la sexta parte, 1494, fueron elegidos al azar para ser testeados cada tres años. Así, para cada uno se efectuaron cuatro testeos, desde 1987 a 1996. En las dos primeras oportunidades se utilizó sólo el tacto rectal; a partir de 1993 fue combinada con el test de PSA (antígeno prostático específico), que para entonces ya se había incorporado como técnica habitual. Los 7532 hombres restantes no fueron testeados regularmente y funcionaron como grupo de control de los resultados.

El resultado del prolongado estudio fue que “después de 20 años de seguimiento, la tasa de muerte por cáncer de próstata no difirió significativamente entre los hombres en el grupo testeado y los del grupo de control”. Si bien en el grupo testeado hubo más diagnósticos de cáncer de próstata –5,7 por ciento versus 3,9 por ciento en el grupo de control–, ello no se reflejó en una diferencia significativa de mortalidad, “probablemente a causa de la detención de un gran número de tumores indolentes”, que, aun siendo malignos, no se desarrollan y por lo tanto “no reducen la sobrevida de la persona”.

En 2009 se habían dado a conocer dos grandes estudios sobre la cuestión, ambos publicados en el prestigioso New England Journal of Medicine. Uno de ellos, llamado PLCO y efectuado en Estados Unidos, abarcó 76.693 hombres y, según el informe respectivo, concluyó en que “transcurridos entre siete y diez años de seguimiento, la tasa de muerte por cáncer de próstata no difirió significativamente” entre los que habían sido testeados regularmente y los que no. Otro, llamado Erspc y efectuado en Europa, abarcó 162.243 hombres de entre 50 y 69 años. Según sus conclusiones, “el testeo basado en PSA redujo la tasa de muerte por cáncer de próstata en 20 por ciento, pero fue asociado con un alto riesgo de sobrediagnóstico”. Así, “para prevenir una muerte por cáncer, 1410 hombres necesitan ser testeados y 48 deben ser tratados”. En definitiva, tal como señala el informe en el British Medical Journal, “esos dos amplios estudios no mostraron inequívocos beneficios para el testeo de PSA”.

El equipo del Instituto Karolinska advierte que “antes de ser sometidos al testeo de PSA, los hombres que no tengan síntomas deberían ser informados acerca de los potenciales riesgos de los intentos de tratamientos curativos, en caso de que sea diagnosticado cáncer de próstata. Estos riesgos incluyen disfunción eréctil, incontinencia urinaria y síntomas intestinales. Las molestias asociadas con la biopsia de próstata y los efectos psicológicos de los resultados falsamente positivos también deberían ser considerados”.

Los autores consideran que “el próximo objetivo para el testeo de próstata debería ser encontrar formas de discriminar los tumores indolentes de los de alto riesgo y desarrollar tratamientos menos agresivos para los tumores indolentes”.

En la Argentina es común que a hombres mayores de 50 años, los médicos les indiquen el análisis de PSA como si fuera uno más en la rutina. Sin embargo, el debate se desarrolla desde hace años en congresos y encuentros médicos. Osvaldo Mazza –jefe de la División Urología del Hospital de Clínicas de la UBA– señaló que “hay dos bibliotecas: la de sociedades de medicina interna o medicina familiar, que dice que no al diagnóstico, y la de entidades de oncología y urología, en las que creemos en la conveniencia de efectuar el diagnóstico. Incluso, en la Asociación de Urología de Estados Unidos se habla ya de empezar el diagnóstico no a los 50 sino a los 40 años, porque en la franja de entre 40 y 50 años se sitúan los tumores más malignos, de evolución más rápida”.

Para Mazza, “el paciente, ante todo, debe adquirir el conocimiento de si tiene o no cáncer de próstata. Saberlo no es un daño para el paciente, y corresponde a un principio de la medicina preventiva. Si la PSA da elevada, se pasa a una segunda instancia que es la biopsia de próstata: ésta sí requiere consentimiento informado del paciente, ya que puede haber riesgos como la infección o el sangrado. Y, si se llega a la cirugía, el paciente debe estar informado de que puede tener complicaciones en la esfera sexual o en la continencia de orina”.

De todos modos, “los cánceres localizados en la próstata pueden ser de alto, mediano o bajo grado –advirtió Mazza–. Sólo la cuarta parte de los cánceres de próstata son de alto grado, y los de bajo grado a veces ni siquiera se tratan: se hace un seguimiento mediante examen rectal digital y análisis de PSA cada seis meses y, los dos o tres primeros años, una biopsia anual: si el tumor no avanza, no se hace ningún tratamiento: es probable que el paciente llegue a viejo y muera de otra cosa. Y, cuando es necesario tratamiento, hoy existe la radioterapia externa tridimensional y de intensidad modulada, con mínimas complicaciones, o la colocación de ‘semillitas’ radiactivas. Sólo en la menor cantidad de casos hay necesidad de cirugía”.

En cambio, Enrique Casal –ex profesor de la UBA, ex presidente de la Sociedad Argentina de Medicina Interna General, fellow de Medicina Comunitaria en la Escuela de Medicina Monte Sinaí de Nueva York y director de Casa Médica Centrada en el Paciente– destacó que “el cáncer de próstata es notablemente común, pero en el 90 por ciento de los casos se comporta de manera ‘indolente’, sin avanzar. El análisis de PSA no registra esa diferencia y, entonces, muchos hombres con cánceres indolentes son expuestos a tratamientos potencialmente nocivos, básicamente la cirugía y la radioterapia. Un año después de la cirugía, siete de cada diez pacientes no tienen erecciones que les permitan la penetración sexual; tres de cada diez pierden orina y necesitan algún dispositivo para no manchar la ropa; otros mueren a causa de la intervención quirúrgica. Y el peligro de sobrediagnóstico y tratamiento inapropiado es muy grande”.

“Por eso –sostuvo Casal–, no se ha demostrado que el testeo de cáncer de próstata sea una práctica preventiva conveniente y, sobre todo, no debe efectuarse como si fuera un análisis de rutina de colesterol o de glucemia: hay que discutir con el paciente los beneficios y los riesgos para que él, correctamente informado, decida si quiere hacérselo. Es que un diagnóstico de cáncer le cambia la vida a la persona. Uno pasa a llevar la etiqueta de ‘enfermo de cáncer’, innecesaria en este caso. Algunos médicos proponen diagnosticar siempre y, después, hacer un seguimiento y decidir según que el cáncer sea o no agresivo. Pero esto implica una enorme medicalización: esa persona, pese a estar saludable, tiene que hacerse estudios invasivos cada pocos meses, y siempre pende la posibilidad de tratamientos agresivos como la radioterapia o la cirugía.”

viernes, 24 de junio de 2011

Biopsia de Piel: Importancia de la correlación clínico-histopatológica

Importancia de la correlación clínico-histopatológica

Además de todas estas reglas básicas, para poder evaluar una biopsia cutánea es crucial asegurarse de que el dermatopatólogo está en condiciones de realizar su trabajo. Entre los datos que deben facilitársele estarían detalles rutinarios como la edad del paciente, la localización de las alteraciones cutáneas y de las biopsias, así como, especialmente en el caso de las dermatosis inflamatorias, la anamnesis y el cuadro de los síntomas clínicos. También tiene cabida el análisis crítico basado en el informe histopatológico, que examina posibles interpretaciones alternativas ante eventuales discrepancias con el cuadro clínico, que deben discutirse con el histopatólogo. Aquí, el conocimiento básico de la dermatohistopatología es esencial. Por su parte, el histopatólogo debe poder sopesar diagnósticos clínicos diferenciales y, en su caso, ampliar las oportunas explicaciones sobre ellos. Sólo si el clínico confía en la histopatología y, a su vez, el histopatólogo en la clínica dermatológica, pueden agotarse todas las posibilidades diagnósticas de una biopsia cutánea de piel.

Biopsia de la paniculitis

Información sobre la biopsia cutánea
Selección de la técnica de biopsia

Biopsia de la paniculitis

Si se sospecha una paniculitis, la técnica de biopsia depende del lugar del foco inflamatorio. Si la dermis es fina, como por ejemplo en la cara anterior de las piernas, se puede realizar una biopsia con un punch de 6 mm. Se requiere un diámetro ancho porque tanto los septos como los lóbulos de la hipodermis son necesarios para el diagnóstico histopatológico de la paniculitis. En comparación con la biopsia en huso, la biopsia con punch tiene la ventaja de ser más fácil de realizar y se cura dejando una menor cicatriz. Además, generalmente produce una preparación fácil de evaluar, mientras que la biopsia en huso tiende a realizarse hacia dentro y por ello registra sólo una pequeña cantidad de tejido graso. Tras la realización de una biopsia de panículo adiposo, el cirujano tiene que quedar satisfecho de que haya suficiente tejido graso en el borde inferior de la biopsia. (4) Cuando se trata de una dermis gruesa, como por ejemplo en el muslo y el dorso, debe realizarse en todos los casos una biopsia en huso usando el bisturí. Por ello las biopsias en huso deben realizarse por principio cuando los cambios focales en el tejido celular subcutáneo o hipodermis son vitales para el diagnóstico, pero que sólo aparecen por primera vez tras numerosas incisiones graduales, como por ejemplo una vasculitis cuando hay sospecha de una panarteritis nodosa o eritema indurado.

Biopsia de dermatosis inflamatorias

Información sobre la biopsia cutánea
Selección de la técnica de biopsia

Biopsia de dermatosis inflamatorias

En el caso de inflamaciones, a menudo es posible hacer un diagnóstico en función del número de cambios superficiales (áreas de paraqueratosis apiladas unas sobre otras, con depósitos de granulocitos neutrófilos en el caso de psoriasis, laminilla cornoide en el caso de poroqueratosis, pérdida de la capa córnea con acantólisis superficial en el pénfigo foliáceo). En más de dos terceras partes de todas las dermatosis inflamatorias, los cambios patológicos se limitan a la epidermis y a la mitad superior de la dermis y por ello pueden registrarse completamente mediante una biopsia por afeitado. El problema consiste en que el diagnóstico histopatológico diferencial es bastante más complicado en casos de dermatosis inflamatorias y desde luego en los de neoplasias malignas, por lo que el histopatólogo necesita en la mayoría de los casos observar la totalidad de la dermis para poder ofrecer un juicio fiable. (4)

La forma más adecuada de obtener un corte transversal representativo de toda la dermis es una biopsia con punch que, a diferencia de la biopsia por afeitado, alcanza la profundidad suficiente y, a diferencia de la biopsia en huso, empleando el mismo volumen de biopsia, incluye un corte más profundo de la dermis. Por regla general, es suficiente un punch de 4 mm. (1) Los punch más pequeños permiten sin duda un diagnóstico en numerosos casos, (20) aunque con una fiabilidad significativamente menor. En particular, los cambios focales pueden ser concluyentes en diagnósticos diferenciales difíciles, que con frecuencia faltan en las piezas de biopsia pequeñas, por ejemplo focos de paraqueratosis y algunos granulocitos eosinófilos para delimitar la dermatitis liquenoide medicamentosa del liquen plano o pequeñas aglomeraciones de linfocitos dentro de la epidermis para el diagnóstico precoz de la psoriasis en placas. En el caso de las dermatosis ampollosas, el punch debe ser significativamente más ancho que la ampolla que va a ser extirpada, teniendo presente que la fuerza del corte debida a la rotación del punch puede provocar la ruptura del techo de la ampolla. En caso de que las ampollas no sean lo suficientemente pequeñas, debe elegirse un punch de 6 mm o una biopsia en huso. (1) En casos de alopecia la biopsia en el cuero cabelludo debe hacerse también con un punch de 6 mm con el fin de poder evaluar varios folículos. La pieza de biopsia debe contener la mayor cantidad posible del tejido celular subcutáneo, particularmente en las alopecias en las que hay que evaluar los bulbos de los folículos pilosos terminales y cuando exista sospecha de enfermedades asociadas a infiltración en la dermis inferior y la hipodermi